Que no se pare el día

I
Empieza a clarear,
un nuevo año ya.
El repique de campanas,
saluda a la mañana.

Estribillo
¡Oh! Que no se pare el día,
que no se pare, que no se pare.
Lluvia de cohetes,
de campanillas y de jinetes.
Y así comenzó,
y así comenzó,
entre vivas y palmas,
vivas y palmas, vivas y palmas.

II
Un domingo de mayo,
antes de apuntar el día.
Villaverde va cantando,
y rezando a tu ermita.

(Estribillo)
¡Oh! Que no se pare el día,
que no se pare, que no se pare.
Lluvia de cohetes,
de campanillas y de jinetes.
Y así comenzó,
y así comenzó,
entre vivas y palmas,
vivas y palmas, vivas y palmas.

III
Dios te salve, Madre,
por darnos tu cariño.
Ruega por nosotros,
a tu Divino Hijo.

(Estribillo)
¡Oh! Que no se pare el día,
que no se pare, que no se pare.
Lluvia de cohetes,
de campanillas y de jinetes.
Y así comenzó,
y así comenzó,
entre vivas y palmas,
vivas y palmas, vivas y palmas.

IV
Cuando muere la tarde,
en carreta de plata.
Tu Simpecado vuelve,
bajo la luna blanca.

Estribillo de cierre
¡Oh! Que no se pare el día,
que no se pare, que no se pare.
¡Que no se pare nunca!
Y así terminó,
y así terminó,
entre guitarras y cantes,
guitarras y cantes, guitarras y cantes.